Otro testimonio de la misión a Selva Alegre:
La misión nos dio a todos la oportunidad de compartir con los demás nuestra experiencia de Dios. Nos desprendimos de eso que cada uno llama “mi mundo”, para conocer de cerca otra realidad en las comunidades de la Parroquia Selva Alegre en Saraguro.
Aprendimos a entender el sacrificio de la muerte de nuestro Señor Jesucristo y a encontrarlo resucitado en cada gesto de bondad.
Nuestra labor se vio centrada en las celebraciones litúrgicas propias de la Semana Santa y en reuniones preparatorias para vivir el Triduo Pascual 2014.
Las familias en su mayoría se dedican a las labores del campo. Algunos Jefes de familia se han visto obligados a emigrar para poder atender las necesidades sus hogares.
En su humildad y sencillez nos acogieron con generosidad a pesar de las limitaciones económicas.
La mayoría de niños una vez que terminan el 7º año básico abandonan los estudios por la distancia de los colegios y la falta de recursos.
A pesar de todo esto las personas son muy católicas y nos dan grandes muestras de fe y esperanza.
Prof. Ángel Aguilar
U.E.SS.CC. Guayaquil




















