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Categoría: Actividades y Memorias

JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD

BRASIL - RIO 23 AL 28 DE JULIO, 2013

“Queridos jóvenes: Jesucristo cuenta con ustedes. La Iglesia cuenta con ustedes. El Papa cuenta con ustedes”. (Papa Francisco)

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Todo comenzó como un sueño en el momento en que partimos desde nuestro país hasta arribar en Sao Paulo, Brasil. Nos encontramos con la más cálida de las bienvenidas, un cariño fuera de todo límite, muchos jóvenes nos recibían con alabanzas y sorpresas. La fraternidad y el cariño de ser hijos de un mismo Padre inundaron nuestros corazones, parecido al amor que nos brindaron nuestras familias adoptivas en cada lugar que estuvimos. Cada una de las paradas como Bello Horizonte, Patrocinio, hasta llegar a Rio de Janeiro, fueron la preparación para aprender a compartir el amor de Dios fuera de toda frontera, porque cada, día para nosotros, fue una bendición distinta, hasta ver a nuestro Santo Padre y compartir momentos irrepetibles, momentos que en nuestra memoria quedarán impregnados. Entendimos que desde el vientre de nuestra madre fuimos elegidos para estar ahí y escuchar un llamado diferente, escuchar la voz de Dios retumbar en nuestro ser y ser los formadores de un mundo distinto, ir sin miedo a donde Él nos quiera tener y mover a una Iglesia distinta, llena de alegría, fe, oración, caridad y amor. “Armar lío” en nombre de Dios para llamar a que más jóvenes sientan este amor infinito que como tesoro se nos fue entregado. Lucy Arias

La JMJ fue un sueño en el que descubrí el verdadero Amor de Dios.

La Jornada Mundial Río 2013, fue un sueño que esperé por mucho tiempo; siempre pensaba en cómo sería vivir esa experiencia, en mi mente se mezclaban convivencias, retiros, congresos, asambleas, misiones, hasta que por último, la Jornada Nacional en Ambato, a la que yo asistí, hizo preguntarme: ¿será que Dios tiene preparado para mí algo más grande que todo esto? Pues sí, porque no solo fue un sueño que se hizo realidad sino el hecho de haber vivido y sentido que Dios estaba en ese momento alrededor de millones de peregrinos.

JMJ1La JMJ para mí fue una mezcla de sentimientos, cada día que pasaba, fui descubriendo muchos dones que Dios me dio y tiene para mí. La cultura de los brasileños y el trato hacia personas extrañas, a cambio de nada, tuvo mucho significado en mi corazón, me di cuenta que en este mundo existe gente buena, honesta, justa, que quiere el bienestar del prójimo y que Dios está sobre todas las cosas. Uno de mis recuerdos más profundo fue la Eucaristía de envió del Papa Francisco, sus frases llenaron mi corazón y mi vida de gozo y esperanza. Hay oportunidades que solo una vez se te presentan en el camino y Dios me dio esa oportunidad, y me hizo el regalo más grande de mi vida, que fue participar de la JMJ, porque dentro de esas siglas me enseñó el significado de vivir la Vida, me dio valentía para hacer las cosas, fuerza para enfrentar los problemas y saber luchar por la justicia de mi pueblo y de mi país, amor y fe en todo lo que yo haga, ya sea en mi carrera profesional y en mi familia. Irma Ortiz


“Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta, pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.”

 Para mí la jornada corazonista fue una experiencia inesperada, pero al mismo tiempo inolvidable, algo que me lleno espiritualmente y mucho como persona, por el hecho de poder compartir con jóvenes, religiosos y religiosas de todo el mundo, de distintos idiomas pero con un mismo objetivo. El mismo idioma del amor. Llegar más a fondo y conocer los orígenes de nuestra institución SS.CC., los fundadores, religiosos y santos. Los talleres nos ayudaron mucho ya que aprendí cosas nuevas para ponerlas en práctica en mi cuidad. El contagiarnos de esa vibra de alegría y felicidad, el conocer cómo se alaba a Dios sin importar nada, fue algo muy importante para mi vida, porque tocó fondo y pude darme cuenta que debo cambiar primeramente yo para luego ponerlo en práctica evangelizando como joven, porque nos fuimos a aprender a escuchar para anunciar y no solo para que quede en nosotras. Jessica Peñaloza

“Un regalo de Dios que me llena de alegría y esperanza, para vivir y ser su testimonio”JMJ2

 Esta experiencia fue una bendición para mi vida, ya que crecí como persona y cada momento fue llenando mi mente y mi corazón. La familia que me recibió me brindó ese calor de hogar que hicieron que, en parte no extrañe tanto a mi familia y que al tenerlos lejos aprendí a valorarlos y quererlos aún más. Lo que marcó mi corazón fue verle al Papa Francisco y escuchar cada una de sus palabras, pues me llenaban de paz y sé que, como joven, él y la comunidad me necesitan y que debo sembrar semillas, en tierra fértil que den frutos en mi corazón y en los que me rodean, así como también sé que nunca debo perder la esperanza, pues este encuentro me llenó de esperanza, alegría y amor perfecto, que solo lo podemos recibir de Jesús. Sofía Cobos.

 


Jornada Mundial de la Juventud una Bendición de Dios

 Con un corazón agradecido a Dios por el regalo maravilloso de la vida y salud. Aprovecho la oportunidad para compartirles mi experiencia de Dios y de comunión en la Jornada Corazonista y Mundial de la Juventud Rio de Janeiro 2013. La acogida de los hermanos ss.cc. de manera especial al P. Walterson Vargas ss.cc., al P. Vinicio Macial ss.cc., su derroche de cariño, preocupación y ternura, las cuatro familias donde me recibieron fue experiencia inolvidable su actitud de sencillez, generosidad, gratuidad dando lo mejor de sí mismas, sin esperar nada a cambio, siempre con una sonrisa cada mañana con su saludo “bom dia”. Siempre tenían todo listo el desayuno, cena y hospedaje de una manera gratuita, su apertura para compartir y celebrar la vida. Personalmente una inmensa alegría al descubrir en las familias y los jóvenes que tienen en su vida, inmerso el Carisma y la Espiritualidad SS.CC.

Los lugares recorridos por el P. Eustaquio ss.cc. donde él trabajó, sanó a muchas personas con un corazón samaritano que no importaba el viaje y el cansancio. Al conocerlos son una bendición de Dios y un camino de esperanza: Poá, Patrocinio, Belo Horizonte, sentir el carisma vivo y la presencia de Dios en esta historia de amor. La frase salud y paz, son un signo con el que Dios nos llama y nos desafía a continuar esta misión de contemplar, vivir y anunciar su amor redentor.

De esta manera dejé que Dios pase por mi vida, disfrutar de la naturaleza, paisajes. La fe vivida del pueblo brasilero permitió renovar mi vocación y mi entrega generosa. La alegría de los jóvenes y el entusiasmo por construir un mundo más solidario y equitativo, el encuentro con el Papa Francisco sus gestos, símbolos, imágenes de ternura, respeto y diálogo a los jóvenes y a las familias brasileras, es una muestra clara que Dios actúa en nuestras vidas, sus palabras en la Eucaristía de envío fueron: “Vayan, sin miedo, para servir”. Lo que aprendí es que hay que dejarse llevar por la bondad de Dios y su providencia, permitir que el idioma del amor es lo único que nos une y nos hace más humanos, verdaderos hermanas y hermanos, desde lo más profundo de mi corazón agradezco a los hermanos ss.cc., a las familias, a los jóvenes, a la universidad, a la Provincia y a cada comunidad por su oración.

Con gran cariño, Lugarda Rodríguez, ss.cc.

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