Mi identidad en Dios

¿Qué dice el mundo que necesitas para ser feliz?.................

Dinero, estudio, poder, autoridad, por qué no podemos ver más allá de nuestras limitaciones, porque como humanos ponemos barreras a nuestra vida sin pensar en que, “no es lo que esperan de nosotros, es lo que nosotros desconocemos y no esperamos de nosotros mismos”.

Haber sido parte de la CER (Conferencia Ecuatoriana de Religiosos). Me enseño a ser yo misma a valorarme a quererme en cada taller recibido gracias a las Hermanas, han sido de gran ayuda para nosotras, viviendo cada momento intensamente, dando gracias a Dios por la oportunidad de conocernos, valorarnos y amarnos a nosotros mismas, y solo así podemos amar y entregar todo de nosotras a nuestros hermanos/as.

No podemos dar de lo que no tenemos, sin alegría sin felicidad sin amor, nada daremos, nada entregaremos de todo corazón, lo importante para vivir felices en nuestra realidad es ser felices en donde estemos, con las personas que estemos y compartamos, aprender a vivir el hoy, porque con la mente y los pensamientos en el pasado o en el futuro, no disfrutamos del presente dando y entregando todo de nosotras, recordando y tener presente que nuestra identidad esta es DIOS, Él nos crea a imagen y semejanza y solo quiere que seamos felices siguiendo su voluntad.

Saber que las grietas que tenemos, las imperfecciones que creemos que no sirven de nada para Dios son las flores más bellas que Dios las recoge para su jardín, ser humildes, porque nuestros errores son las perfecciones con lo que Dios nos creó.

Dios te ama más que cualquier amor y nos quiere felices, no importa el que dirán si nos quieren juzgar los que no saben por la senda que hemos tenido que pasar y sabiendo que las grietas y las imperfecciones son la maravilla de  otros, tenemos que sacarnos la máscara que nos ponemos nosotros mismo y más aun las máscaras que nos ponen los demás, quedarnos con lo que somos y con lo que tenemos en nuestro corazón.

Definir en papel la experiencia vivida es difícil, después de haber vivido con la gracia de Dios las más lindas experiencias de amarnos a nosotros mismo, hacer un viaje al interior y ponernos cara a cara, curando heridas del pasado y viviendo nuestro presente disfrutando y amando cada momento, cada segundo que es un Milagro de Dios compartirlo y tenerlo.

Las gracias son infinitas que solo Dios las recompensara, por aprender a vivir como humanos hijos dignos y amados de Dios, por la gran experiencia y la gran enseñanza que siembran en nuestro corazón.

Jessica Bustamante