Misiones en Sto. Domingo de los Tsáchilas–Nuevo Israel

 Misioneras preparándose para misiones

 

Somos jóvenes estudiantes de la Unidad Educativa SS.CC. de Cuenca, la misión que tuvimos ha marcado nuestras vidas, en el compartir con las Hnas. Sagrados Corazones y conocer gente nueva, esto hizo que nos acercáramos más a Dios.

El día martes 8 de abril del  2014, junto a otros 7 jóvenes y 2 religiosas de los Sagrados Corazones, viajamos a Piquiucho, en el Valle del Chota, un lugar alejado de la vida cotidiana; fue una experiencia que nos enseñó a valorar la vida de nuestras familias, de las Hermanas de los SS.CC. y de nosotras mismas, al tener la oportunidad de interiorizar y conocernos más a fondo, le damos gracias a Dios por esta experiencia tan rica.

El día 12 emprendimos nuestro viaje a Santo Domingo, para realizar “la misión a la que habíamos sido llamadas”.  Llegamos a la parroquia del Padre Carlos Enrique Armijos, ss.cc., quien nos acogió con cariño, nos hizo conocer el lugar, nos habló de las costumbres y nos repartió los recintos que íbamos a tomar cada una.  A nosotras, Jessica Bustamante y Evelyn Espinosa, nos designaron un recinto llamado “Libertad lojana”. 

El día Domingo de Ramos, después de la Eucaristía, conocimos a los encargados de los recintos, ellos nos acogieron en una casa, en un primer momento tuvimos mucho temor y extrañamos nuestras familias, nuestra vida, pero el cariño, la alegría, el compartir, hizo que el temor desapareciera y se convirtiera en gozo.  Convivimos con los niños, nos encariñamos mucho con cada uno de ellos, compartimos momentos únicos, porque cada uno sembró algo en nuestro corazón.  Con los jóvenes tuvimos talleres, y los adultos fueron muy colaboradores en las asambleas, también nos acogieron con cariño y respeto.  La familia que nos acogió nos permitió compartir sus costumbres, su vida, sus anécdotas, alegrías y tristezas. 

Llegamos en un momento atmosférico difícil, tuvimos mucha lluvia, mucho viento y cuando no llovía, hacía bastante calor, pero todo fue mitigado por el cariño de las familias que estuvieron atentas a nuestras necesidades.  Ahora extrañamos todos esos momentos y sabemos que Dios nos ama y que sigue esperando por nosotras.

Evelyn Espinoza y Jessica Bustamante.

3º de Bachillerato U.E.SS.CC. Cuenca